Bilbao y mi pasión por el arte
Por Isabel Niño
Hace diez días estuve en Bilbao y me comentaba el Director de Alcaldía del Ayuntamiento de Bilbao, Sr. Andoni Aldekoa, que a raíz de que el Guggenheim posara sus alas en Bilbao habían decidido convertir su bonita ciudad (porque ahora está realmente bonita) en icono de la cultura.
Lo comprobé visitando dos museos, todo y que uno fue el detonante de la mencionada idea y el otro data su origen en 1908. Del primero debo destacar la genial exposición “Quiero creer” del artista chino Cai Guo-Qiang, y todo que comparto la opinión del nuevo presidente de ESTAMPA, Juan Antonio Rodríguez Deorador, de que el arte chino en los últimos cinco años ha sido un boom de tal volumen que tendrá que volver a su justo cauce y se apreciará la obra que realmente valga, la de Cai Guo-Qiang vale y mucho la pena. Entre otras cosas, porque ya tiene una trayectoria reconocida (cuenta su reciente trabajo como miembro fundamental del equipo creativo que planificó las ceremonias de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008) y así lo debió valorar el museo al ser el primer artista nacido en China al que dedica su primera muestra individual.
Y del Museo de Bellas Artes del Bilbao sigo reconociendo que tal como están estructurados los núcleos principales de su colección que comprende una cronología desde el siglo XII hasta la actualidad y por su fisonomía actual sigue siendo un placer contemplar ejemplos relevantes de arte antiguo, moderno y contemporáneo y, por ende, comprobar la evolución de la pintura, en su más amplio sentido, a través del tiempo.
Así que no puedo más que animar a todo el que lea este post a visitar una exposición del artista chino, aunque no en Bilbao puesto que la exposición finalizó el pasado día 20, y el Museo de Bellas Artes. Y excusarme de alguna manera el no haber hablado en este post de ninguna faceta jurídica pero hoy me ha podido más mi pasión por el arte que mi otra pasión profesional.