Reflexiones de un poster de Opisso
Por Beatriz Niño
Ayer por la tarde tenía una cita con una persona relacionada con el mundo del arte en el Ateneu Barcelonès -situado en la calle Canuda en el Palacio Savassona y que cuenta con una espectacular biblioteca exquisitamente restaurada- y como llegué 10 minutos antes -quienes me conocen saben que soy muy puntual- entré en la librería de al lado, la librería Canuda, que también cuenta con unos cuantos años de historia. Lo primero que vi cuando entré fue “Poster Opisso 5 euros”. Era el típico poster de un dibujo de Opisso con las letras del abecedario. Otra persona no hubiera ido más allá de si estéticamente le gustaba o no el poster o puede ser que el nombre de Opisso le evocara las tertulias y encuentros en Els Quatre Gats a las que estuvo vinculado Opisso junto con Ramón Casas, Isidre Nonell, Manuel Hugé o Pablo Picasso entre otros.
A mi en cambio me vino de forma instantánea a la mente los derechos de explotación -lo mío es deformación profesional-. Y es que como ya hemos explicado en varias ocasiones (¿Puedo ceder mis derechos de autor?) el artista cuenta con varios derechos vinculados a la propiedad intelectual: los derechos morales, los derechos de explotación y los derechos de participación. Los primeros (los morales), al ser de carácter personal, el artista no los puede ceder. En cambio, los dos segundos (los de explotación y los de participación), al ser de carácter patrimonial, sí que los podrá ceder, en vida o una vez fallecido el artista, a una tercera persona. Está claro que el “Poster Opisso 5 euros” deriva de una cesión de derechos de autor por parte del artista o de sus herederos que ha permitido hacer posters de una de sus obras y vender los mismos a 5 euros.
Como veis hay varios prismas desde los que observar las obras de arte. Esto es algo que explicaremos a nuestros alumnos del Master en Gestión y Análisis del Arte Actual de la Universidad de Barcelona en el módulo de fiscalidad de obras de arte que impartimos a partir del próximo día 14 de febrero: la importancia de entender que las obras de arte también tienen una visión legal a contemplar.
Por cierto, la foto de este post es de otra bliblioteca la del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona que visité en compañía de mi familia el pasado sábado durante los actos de celebración de la festividad del patrón de los Abogados Sant Raimón de Peñafort.