IVAS y venidas en ARCO
Por Beatriz Niño
Ahora que ARCO abre sus puertas (del 17 al 21 de febrero en Madrid) y ya que este año la ciudad invitada es Los Angeles, me ha venido a la cabeza la importancia que tiene el lugar donde se vendan las obras de arte.
Me explico: si la galería L.A. Louver (que es una de las 17 galerías de Los Angeles que participará en esta edición de Arco) vende una obra en la feria a un coleccionista de París que visita su stand (y ojalá se vendan muchas!!!
) , la Administración entiende que la entrega se lleva a cabo allí mismo (o sea, en Madrid) y que, aunque el coleccionista pida a la galería que le envíe la pintura a París, la entrega se lleva a cabo en el lugar en que se encuentre la obra para ser transportada (o sea, también en Madrid).
Si a este coctel le añadimos que un stand en una feria es un establecimiento permanente de la empresa a la que pertenece (en nuestro caso, un establecimiento permanente de la galería L.A. Louver), nos encontramos, en pocas palabras, que nuestro galerista estadounidense se verá salpicado por el IVA español.
La misma moraleja se tiene que aplicar el galerista español que tenga un stand en una feria en otro país con una regulación similar a la nuestra (todos los Estados miembros de la Unión Europea): para saber si será salpicado por algún IVA extranjero y hasta que punto va a verse manchada la paleta de colores de sus ingresos, nada mejor que informarse previa y localmente sobre las implicaciones fiscales de las operaciones que realice en el transcurso de la feria.