Archive for Noviembre, 2009
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Por Isabel Niño
Sobre la exportación de bienes culturales en la Unión Europea, pongamos por ejemplo un coleccionista español de arte que quiere trasladar su residencia a Italia y, por supuesto, llevarse consigo toda su colección o llega a un acuerdo con una galería de arte de París para enviarles varias de sus obras para exponerlas y, en el mejor de los casos, venderlas o decide trasladar parte de su colección para una exposición en Berlín, nos encontramos ante la obligación de llevar a cabo los trámites necesarios para exportar esas obras de arte.
En el primero de los casos, hablaríamos de exportación definitiva, en el segundo ejemplo, de exportación temporal con posibilidad de venta y, en el último, de exportación temporal (cuyo periodo máximo de estancia es de 5 años, renovable hasta 10 ó 20 según categoría del bien).
No todos los bienes necesitan permiso de exportación, por ejemplo no lo necesitan los bienes que tengan menos de 100 años de antigüedad (aunque sí se debe acreditar la antigüedad de la obra) y sí lo necesitan los que tengan más de 100 o los incluidos en el Inventario General de Bienes Muebles del Patrimonio Histórico. Así como, sólo podrán solicitar permiso de exportación temporal los BIC (Bienes de Interés Cultural), los declarados inexportables como medida cautelar o los bienes de titularidad pública.
En el caso de que el coleccionista decida no solicitar la autorización de exportación correspondiente debería saber que se le puede imputar un delito de contrabando (si el valor del bien es superior a 18.000,00 euros) o imponer una infracción (si el valor del bien es inferior a dicha cantidad).
El coleccionista o un autorizado a tal efecto podrá presentar la solicitud de exportación (formulario) o bien delante de las Comunidades Autónomas que cuenten con comisiones calificadoras propias o bien directamente a la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico Español perteneciente al Ministerio de Cultura.
En caso de que al coleccionista, finalmente, se le autorice la exportación deberá incluir el permiso en la hoja de ruta del transporte.
Y dejo para otro post la exportación de bienes culturales a otros países fuera de la Unión Europea.
Por Beatriz Niño
La semana pasada fue movidita a nivel de eventos (y además todos concentrados en un par de días). El miércoles 18 salimos en el monográfico de “Inversiones en Arte y Coleccionismo” de La Vanguardia. Aquí os adjuntamos el link para que lo podáis ver. El artículo explica muy bien nuestra trayectoria profesional y nuestro enfoque del despacho.
El miércoles también, pero por la tarde, acudimos a un acto en la Real Academia Catalana de Bellas Artes de Sant Jordi en el que, entre otras cosas, se hizo un reconocimiento explícito a dos anticuarios de Barcelona, Artur Ramón de la Sala de Arte del mismo nombre y Albert Martí de Palau Antiguitats por haber devuelto a la Academia, sin coste alguno para la misma, unos grabados del pintor Lluis Rigalt i Farriols que habían desaparecido años atrás y que habían sido adquiridos por los antiquarios. Nuestras más sinceras felicitaciones por esta loable iniciativa.
El jueves por la mañana estuvimos en la Universidad Internacional de Cataluña codeándonos con los grandes despachos (Cuatrecasas, Roca Junyent, Garrigues, Uría & Menéndez, Gómez Acebo & Pombo, Baker & McKenzie…) en la jornada Universidad-Empresa.
Ahora sólo nos falta que nuestra centralita se recupere pues tanta emoción concentrada le ha provocado una extenuación total hasta el punto que se ha tomado vacaciones anticipadas totalmente inconsentidas (suponemos hoy lunes ya estará todo definitivamente arreglado, o eso esperamos con todas nuestras fuerzas!!!)
Por Isabel Niño
Rafael Gelman, coleccionista y figura habitual en las mejores ferias internacionales, en la entrevista “Anecdotario de un coleccionista” contestaba a la pregunta de ¿Cuál cree que será el destino de su colección? con la respuesta de que en un momento pensó hacer una fundación pues deseaba que sus obras estuvieran expuestas siempre.
Éste no es un pensamiento aislado, muchos coleccionistas privados en un preciso momento de su trayectoria se plantean crear una fundación. Como también se plantean si es aconsejable crear una fundación.
Más allá, de los valores esenciales que pueden mover la misma, como son la generosidad, altruismo y solidaridad e inconformismo y libertad, se deben tener bien claros los siguientes puntos:
- Que una fundación no tiene finalidad de lucro, es decir, no tiene accionistas, ni socios. Todos los beneficios que obtenga la fundación se deberán reinvertir en la misma y para las actividades que realice.
- Que los fundadores pierden la propiedad de las obras de arte ya que pasan a ser propiedad de la fundación.
- Que se necesita un capital financiero inicial que permita al menos poner en marcha la fundación.
- Que durante la vida de la fundación hay una obligación de transparencia en la gestión de la misma y, por ende, unas obligaciones formales y unas responsabilidades.
Para acabar, con un apunte final, que puede ser o no decisivo a la hora de crear una nueva fundación cual es el trato fiscal favorable, especialmente respecto a los impuestos que afectan su actividad o rentas, la mayor parte de los cuales quedan exentos de tributación en el impuesto de sociedades. Así como, que los benefactores (fundadores o donantes posteriores) obtienen deducciones por sus aportaciones.
Por Beatriz Niño
La pasada semana estuvimos un par de días en Madrid por asuntos profesionales y aprovechamos, además de visitar la feria de arte ESTAMPA, para asistir a una conferencia organizada por la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) y por el Ministerio de Cultura.
Concretamente, asistimos a la ponencia dada por el Sr. Javier Docampo -Jefe del Area de Documentación y Biblioteca del Museo del Padro- titulada “La difusión del arte a través de la red. La experiencia de los grandes museos”. Explicaba cómo el Museo del Prado ha incorporado herramientas 2.0 utilizando RSS, Twitter o Facebook con un éxito que ni ellos mismos se esperaban.
También cómo gracias a la tecnología de Google Earth se puede acceder a catorce obras maestras de Prado viendo con todo detalle los trazos y pinceladas del autor (las imágenes tienen 14.000 millones de píxeles!!!).
Otros museos, como el Museo Victoria and Albert o el Museo de Brooklyn tienen sus propios blogs o el Metropolitan que está presente en Youtube.
¿Llegará el día en que cambiaremos las visitas a los Museos por los paseos virtuales?.